Informe sobre Sistemas de Clasificación Automatizados 2026

Informe sobre Sistemas de Clasificación Automatizados 2026

La revista Logística Profesional ha contado un año más con la visión de JHernando y de Silveria Fuentes, nuestra Strategic Key Account Manager, en su informe especial sobre Sistemas de Clasificación Automatizados publicado en su número 312 (junio/julio 2026), donde hemos podido aportar nuestro punto de vista sobre las tendencias en sorters que están transformando la intralogística actual.

Preguntas

  1. Tradicionalmente se hablaba de velocidad y capacidad. Hoy, ¿hasta qué punto el valor diferencial está en la inteligencia del sistema (software, algoritmos, toma de decisiones en tiempo real)?
  2. ¿Cómo están adaptando sus soluciones a entornos con pedidos cada vez más fragmentados, multiformato y con exigencias de entrega más rápidas?
  3. ¿Qué tipo de datos generan estos sistemas y cómo pueden las empresas utilizarlos para mejorar la toma de decisiones y la eficiencia operativa?
  4. Uno de los retos históricos ha sido el tiempo de implantación. ¿Se están acortando los plazos? ¿Cómo se está abordando este aspecto?
  5. ¿Cómo está evolucionando la forma en la que las empresas abordan la inversión en automatización? ¿Se demandan modelos más flexibles?

 Opinión sobre tendencias en sorters de Silveria Fuentes de JHernando

1. Valor diferencial en la inteligencia del sistema. 

La velocidad y la capacidad son términos que se asocian prácticamente de manera automática, pero no siempre van de la mano: que un sistema opere a gran velocidad no significa que ofrezca la máxima productividad. Para que esta relación se cumpla es necesario aplicar ingeniería con criterio, con una lógica de control bien diseñada y alineada con la operativa del cliente, es por eso que sí, hoy en día la inteligencia y el control del sistema son factores verdaderamente diferenciales.

Ese es precisamente uno de los valores que aporta JHernando: combinar experiencia, criterio técnico y el conocimiento operativo necesarios para diseñar, fabricar e integrar soluciones de clasificación que no solo muevan producto rápido, sino que ejecuten la lógica correcta, se adapten al contexto y maximicen el rendimiento real de la instalación.

Buen ejemplo de ello son nuestros sorters de fabricación propia o el 3D sorter de nuestro partner Mushiny del que somos distribuidores en España y Portugal, una solución compacta para preparación de pedidos multilínea, devoluciones o reposición, y especialmente interesante en operativas con espacio limitado

2. Adaptación de nuestras soluciones al entorno. 

Adaptar nuestras soluciones al entorno no es una respuesta coyuntural motivada por las nuevas exigencias del mercado, forma parte del ADN de JHernando desde hace ya 60 años. Siempre hemos trabajado desde una premisa muy clara: no hay dos operativas iguales. En el contexto actual marcado por pedidos fragmentados, mayor variedad de formatos, logística inversa y exigencias de entrega cada vez mayores, ese enfoque es más relevante que nunca.

Tampoco queremos reinventar la rueda en cada proyecto. El equilibrio está en adaptar a cada necesidad módulos y tecnologías contrastadas, propias y de partners especializados, para configurar la solución que mejor encaje con cada flujo operativo: pop-up, tilt tray, cross-belt sorters y, en definitiva, soluciones adaptadas al volumen, la diversidad de producto o las limitaciones de espacio de cada cliente.

El verdadero valor está en la ingeniería de integración: seleccionar, adaptar e implementar la tecnología adecuada para que responda al negocio real del cliente.

3. Tipos de datos que generan estos sistemas. 

Desde un punto de vista operativo, es difícil mejorar aquello que no se puede medir. Precisamente una de las grandes ventajas de la automatización es la capacidad de generar datos objetivos sobre el comportamiento real de los procesos y, a partir de ahí, tomar decisiones que permitan optimizar el rendimiento global de la operativa.

Al automatizar el proceso de clasificación se pueden obtener datos de prácticamente cualquier variable relevante, pero de una manera estándar, suelen ser especialmente relevantes indicadores como el throughput real, la ocupación de líneas, la saturación de salidas, los rechazos, los errores de lectura o clasificación y hasta patrones de comportamiento en picos de demanda. Esto permite dimensionar recursos, ajustar turnos de trabajo, detectar posibles cuellos de botella, reorganizar rutas o anticipar acciones de mantenimiento.

A esto se suman datos que no solo ayudan a optimizar la operativa, sino que también aportan valor económico directo al negocio, como es el caso de la tipología de bultos, el peso o las dimensiones.

4. ¿Se están acortando los tiempos de implantación de estas soluciones? 

Sí, los plazos se están acortando, en parte porque tanto fabricantes como integradores hemos adaptado nuestra forma de trabajar a un entorno global mucho más incierto. La situación geopolítica de los últimos años ha obligado al sector a planificar con mayor anticipación, prever posibles disrupciones en la cadena de suministro y gestionar mejor los riesgos de cada proyecto. 

En el caso de JHernando, además, contar con fabricación propia en España nos da una ventaja adicional, ya que nos permite preensamblar equipos y avanzar trabajando en paralelo a la ejecución civil, reduciendo dependencia de plazos externos y acortando el tiempo global de ejecución del proyecto.

Pero es importante destacar que en proyectos de automatización el reto no es únicamente hacer las cosas más rápido, sino hacerlo minimizando el impacto sobre la operativa del cliente, especialmente cuando hablamos de ampliaciones o integraciones sobre instalaciones ya existentes. Ahí es donde una buena planificación, soluciones modulares y una ingeniería bien coordinada marcan realmente la diferencia.

5. ¿Se demandan modelos más flexibles?

La forma en la que las empresas abordan la inversión en automatización ha evolucionado hacia un enfoque mucho más estratégico. Vemos en nuestros clientes una mayor exigencia a la hora de justificar cada proyecto, buscando entender claramente el retorno esperado, minimizar riesgos y mantener flexibilidad ante posibles cambios en el mercado que impacten en su operativa.

En este contexto, cobran cada vez más importancia soluciones modulares y escalables, que permitan automatizar por fases, validar el rendimiento y crecer de forma progresiva según evolucionen las necesidades del negocio, en lugar de comprometer grandes inversiones iniciales basadas en previsiones a largo plazo.

Ese es precisamente el enfoque de JHernando: diseñar soluciones adaptadas a cada operación, con la flexibilidad necesaria para responder a las necesidades actuales sin limitar la capacidad de evolución futura.

Pinche aquí para descargarse el Informe Especial sobre Sistemas de Clasificación Automatizados 2026 de la revista Logística Profesional nº 312

 

   

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